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BREVE
DICCIONARIO TERAPEUTICO DEL ALOE VERA - II
HIPERTENSIÓN
Según algunos autores, el consumo continuado de aloe
vera normaliza la tensión arterial en pocas semanas.
MANCHAS
El aloe se emplea como tratamiento contra la hiperpigmentación
cutanea (manchas en la piel), habitual en personas de edad
avanzada y cada vez más entre los jóvenes
que se han expuesto demasiado al sol. Elimina la acumulación
de melanina causante de las manchas oscuras. Para conseguir
este efecto no es necesario acudir al gel, basta con con
aplicar directamente la hoja de aloe sobre la piel.
PIEL
Además de sus acciones hidratante, antiséptica,
antibiotica y antibacteriana, el gel de aloe vera aumenta
hasta en 8 veces la producción de las células
responsables del colágeno natural. Todas estas propiedades
favorecen la regeneración celular y, por este motivo,
esta planta encuentra aplicaciones en la cura de problemas
de distinto tipo: acné, psoriasis, dermatitis, celulitis,
ezcemas, , hemorroides, arrugas, verrugas...
PROTECCIÓN
CONTRA RAYOS UVA
Los rayos ultravioleta alfa (UVA) son los principales responsables
de las quemaduras solares que, a corto plazo pueden provocar
dolor y, con el tiempo, el envejecimiento e, incluso, cáncer
de piel. El arma principal que tiene el cuerpo para defenderse
de las radiaciones UVA es el pigmento de la piel, la melanina,
que actúa como una barricada, absorbiendolos y dispersándolos.
Que el color de una persona sea oscuro, se explica porque
existe más melanina en las capas exteriores de su
piel, aunque esto no le garantiza una protección
total frente al efecto del sol. Muchos de los filtros solares
que existen en el mercado contienen componentes que dispersan
los rayos UVA de un modo similar a la melanina. Algunos
de ellos incluyen aloe vera para hidratar la piel seca y
dañada, y formar una pantalla protectora contra ellos.
PSORIASIS
La psoriasis es una enfermedad de origen aún desconocido
que, curiosamente, se da en todos los países del
mundo. Se caracteriza por la aparición de manchas
circulares de piel escamosa, rosadas o de color rojo amoratado.
Se localiza sobre todo en la zona de las rodillas y los
codos y, a veces, en el cuero cabelludo o en la parte superior
de la frente. En contadas ocasiones aparece en el rostro.
Uno de los principales problemas de esta enfermedad es que,
en el momento en que aparece, tiende a persistir durante
mucho tiempo y es extraordinariamente difícil de
curar, aunque no es contagiosa. Todos los tratamientos existentes
en la actualidad son, en el mejor de los casos, simples
paliativos y algunos, como los corticoides, suelen tener
numerosos efectos secundarios.
Hace algunos años que los médicos están
tratando esta afección con cremas de aloe, combinadas
con el consumo interno de éste y una dieta equilibrada
(con exclusión absoluta de alimentos procesados,
azúcares y grasas animales) reforzada con complejos
vitamínicos y antioxidantes.
QUEMADURAS
La eficacia del aloe vera para tratar las quemaduras es
debida a tres factores que actúan de forma conjunta.
En primer lugar los componentes de la planta tienen una
estructura como la del ácido acetilsalicílico
(aspirina) que, combinado con el magnesio, también
presente en esta planta, producen un efecto anestésico
en la zona tratada. En segundo lugar, cubre un amplio espectro
antimicrobiano, lo cual favorece la asepsia de la quemadura
y evita su infección. Y, finalmente, actúa
sobre el mecanismo de las prostaglandinas, a través
del cual la célula mantiene su integridad.
El aloe vera acelera el proceso de curación de las
quemaduras, estimula el crecimiento de células sanas
de la piel y limita la producción del tejido de las
cicatrices. Aunque se desconoce la explicación de
este mecanismo, diversos estudios han constatado que el
aloe produce una regeneración tan rápida en
el organismo, que nuevas células cutáneas
de la epidermis se cierran alreddor de la zona afectada
sin producir costra ni cicatriz. El cuerpo sigue produciendo
una protección semejante a una costra, pero esta
no tiene una textura gruesa y áspera. Por debajo
de ella se encuentra el tejido cutaneo sano y no el tejido
queratinizado, ni el de una cicatriz.
SEBORREA
Combate la seborrea principalmente en virtud de su acción
antibacteriana y fungicida.
TÓNICO
Y RECONSTITUYENTE
En función del gran caudal de nutrientes que aporta
el jugo de esta planta, puede emplearse sólo como
tónico y reconstituyente, siempre que se haya eliminado
cuidadosamente la aloina. Son muchas las personas que beben
jugo de aloe como prevención o como desintoxicante
natural. Además, al tener 8 calorías por cada
28 gramos de zumo, también resulta adecuado para
aquellas personas que siguen dietas de adelgazamiento.
TORCEDURAS
Y ESGUINCES
Las cremas de aloe son muy populares entre los deportistas
que se dedican al atletismo, y muchos entrenadores utilizan
gel de aloe mezclado con aspirina para tratar el dolor y
los derrames periféricos relacionados con las torceduras
y esguinces. Al parecer, el extraordinario poder de penetración
de la planta introduce rápidamente la aspirina a
través de la piel, facilitando su paso a la corriente
sanguínea. Al unirse los efectos analgésicos
y antiinflamatorios de la aspirina y el aloe, el resultado
es rápido y eficaz.
ÚLCERAS
BUCALES
El aloe se emplea para tratar gingivitis, úlceras
bucales, ampollas y hermes simple. El gel reduce el dolor,
el sangrado y la inflamación, al mismo tiempo que
es bactericida, antiviral y fungicida. Se usa incluso para
combatir el sarro, pues inhibe el crecimiento del streptococus
mutants, bacteria responsable del mismo. El fosfato
de manosa, uno de los ingredientes del gel, actúa
como agente de crecimiento de los tejidos y se ha comprobado
su efecto cicatrizante sobre distintos tipos de úlceras,
especialmente las bucales.
VARICELA
El uso tópico del gel de aloe calma el prurito, desinfecta
y cicatriza sin producir queloides.
BOLETÍN EXTRAIDO DE: "COMO CURA EL ALOE
VERA " (VV.AA.)
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