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OMEGA-3
Y OMEGA-6, LOS ACEITES DE LA VIDA
Los ácidos grasos omega-3 son ácidos grasos esenciales,
igual que los omega-6. Inicialmente se los denominó vitamina
F hasta que se vio que realmente eran lípidos. Se ha demostrado
experimentalmente que el consumo de grandes cantidades de
omega-3 aumenta considerablemente el tiempo de coagulación
de la sangre, lo cual explica por qué en comunidades que
consumen muchos alimentos con omega-3 (esquimales, japoneses,
etc.) la incidencia de enfermedades cardiovasculares es
sumamente baja. Algunas experiencias sugieren también que
el consumo de omega-3 tiene efectos beneficiosos sobre el
cerebro. Altas cantidades podrían disminuir los efectos
de la depresión e incluso grupos de niños en edad escolar
aumentaron notablemente su rendimiento después de ingerir
pastillas con aceite de pescado (rico en omega-3).
Según
las investigaciones realizadas, los efectos de estos nutrientes
en nuestro cerebro pueden explicarse desde el punto de vista
bioquímico y biofísico. Las deficiencias de las grasas esenciales
que el cerebro necesita, así como de los nutrientes necesarios
para metabolizarlas, origina una serie de problemas mentales
que van desde la depresión hasta la agresividad. Los ácidos
grasos esenciales no pueden obtenerse más que consumiéndolos,
porque el organismo humano no los elabora. Estos ácidos
forman parte de la estructura cerebral, y suponen el 20%
de las membranas de las células nerviosas. La sinapsis o
enlaces de conexión entre las células nerviosas contienen
una proporción mayor de ácidos grasos, con un 60% de ácidos
grasos omega-3 DHA. Por lo tanto, resulta esencial para
que las señales entre las neuronas circulen de manera eficiente.
Si no es así, los neurotransimores dejan de funcionar como
debieran, con un aumento del riesgo de suicidio, depresión
y de desarrollo de comportamientos violentos e impulsivos.
Los
Omega 6 poliinsaturados como el Linoleico , tienden a reducir
ambos tipos de colesterol (LDL y HDL) en la sangre, y están
presentes en los aceites de maíz ; soja y girasol.
Los ácidos grasos omega-6 también son esenciales, pero tienden
a consumirse en exceso en las dietas modernas. Los estudios
han demostrado que ambos ácidos grasos no sólo hay que tomarlos
en cantidades suficientes, además hay que guardar una cierta
proporción entre ambos tipos. La proporción óptima entre
omega-6 y omega-3, se supone que está en 4:1 ó 5:1.
Se
trata de complementos dietéticos ideados para aportar
el suplemento necesario que falta en la dieta. Son compuestos
con un alto valor nutritivo que ejercen un efecto antioxidante
y que son especialmente útiles en la prevención
de enfermedades oxidativas y el mejoramiento de los síntomas
asociados a la menopausia y otros desarreglos femeninos.
Aunque
no aparecen en el nuevo catálogo, porque acaban de
salir, las cápsulas Exi-omega 3, con aceite de pescado
y Exi-omega 6 con aceite de onagra, ya están disponibles
y pueden pedirse a través de nuestro FORMULARIO.
FUENTE:
Internet (wikipedia)
FORMULARIO DE PEDIDOS
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