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ALOE
VERA, UN POTENTE CICATRIZANTE Y REGENERADOR DE LA PIEL
El
Aloe Vera es la planta por excelencia para el cuidado y
la reparación de la piel, pues la hidrata, suaviza,
limpia y regenera. El gel de aloe tiene una capacidad hidratante
y penetrante muy superior a la del agua, lo que multiplica
su eficacia. Al penetrar, la acción de sus nutrientes naturales,
estimulan la reproducción de nuevas células, pues es un
portentoso regenerador celular, cicatrizante, tonificador
y de alta penetración en la piel.
El
secreto del alto poder cicatrizante del aloe vera está
es la interactuación sinérgica de algunas
de sus componentes. Tal es el caso del ácido ascórbido,
la vitamina C, que es fundamental para reparación de tejidos
en todas las partes del cuerpo. Es necesaria para formar
el colágeno, una proteína importante utilizada para formar
la piel, el tejido cicatricial, los tendones, los ligamentos
y los vasos sanguíneos.
Otro
componente que aporta el aloe vera es el zinc, un oligoelemento
importante que se encuentra en segundo lugar después del
hierro, por su concentración en el organismo. Estimula el
sistema inmunológico, es antiinflamatorio y potencia el
apetito sexual. Ayuda a combatir las infecciones y acelera
su curación. Se requiere para la actividad de las enzimas,
necesarias en la división y crecimiento de las células,
al igual que en la cicatrización de heridas.
Por
último hay que citar las enzimas, sustancias proteínicas
que posibilitan importantes reacciones bioquímicas en el
organismo, como la digestión de grasas y proteínas, como
es el caso de la lipasa y la proteasa; o actuar sobre la
inflamación de tejidos, favoreciendo la cicatrización
La
combinación de estos componentes, junto al efecto
de la lignina, un polímero natural que permite gran número
de transformaciones químicas y cuya principal característica
es que puede penetrar hasta las capas más profundas de la
piel, potenciando el efecto del resto de las sustancias
que componen el aloe, multiplican el efecto queratolítico
(cicatrizante) permitiendo que la piel dañada dé lugar a
un tejido de células nuevas, acelerando hasta 8 veces la
curación de heridas por su capacidad para descamar las células
muertas de la piel y producir rápidamente el recambio epidérmico.
BOLETÍN
DE ELABORACIÓN PROPIA
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