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ALOE
VERA CONTRA LA HERNIA DE HIATO
Definición
de la hernia de hiato o hiatal:
Se produce cuando parte del estómago se adentra en la cavidad
torácica a través del músculo del diafragma. Normalmente
suele ser un problema congénito aunque es evidente que hay
factores que aumentan la presión abdominal y favoreciendo
con ello el desplazamiento de las vísceras hacia el tórax.
La obesidad, el estreñimiento y los embarazos son los factores
más habituales. Otros como el tabaco, el estrés y la falta
de ejercicio físico aumentan la tensión muscular en la zona.
Aunque
algunas personas pueden no tener síntomas lo más habitual
es tener:
-
Reflujo ácido con sensación de ardor o quemazón (Pirosis)
que puede incluso dañar o ulcerar el esófago y que suele
empeorar al agacharse, inclinarse hacia delante después
de las comidas o al estar acostado.
- Malas digestiones (falta de apetito, nauseas, vómitos,
eructos y gases).
- Dificultad para tragar alimentos o Disfagia.
- Opresión en el corazón ya que esa parte del estómago puede
estar comprimiendo el músculo cardíaco. Esto puede provocar
en algunos casos taquicardia y palpitaciones que mal cuidados
pueden desencadenar anginas de pecho y infartos.
- Dificultad para respirar y dolor en el pecho y costillas
ya que los pulmones no pueden realizar sus movimientos adecuadamente.
Por supuesto el resto del cuerpo sufrirá esta mala función
respiratoria al haber mala oxigenación.
Interpretación
emocional de la hernia de hiato o hiatal:
Hay un intento de control sobre las emociones para que "todo
esté en su sitio" en nuestra vida. Esa represión o contención
acaba escapándose a nuestro control.
Emoción
positiva en la hernia de hiato o hiatal:
Me
siento en buenas manos y me libero de asumir siempre la
total responsabilidad de controlar lo que ocurre. La vida
fluye ya por si sola.
Fitoterapia
para la hernia de hiato o hiatal:
La
"estrategia" debe ser múltiple. La planta más importante
será el aloe vera ya que cuida todas las mucosas
del sistema digestivo y favorece la digestión. Una cucharada
sopera de su jugo diluida en dos dedos de agua antes del
desayuno, comida y cena. Después de las comidas tomaremos,
a pequeños sorbos, una infusión que contenga Melisa (ideal
para los problemas digestivos de origen nervioso), Regaliz
(reduce la acidez aunque no la pueden tomar los hipertensos;
en este caso pueden poner Flor de Malva o raíz de Malvavisco),
Anís verde o Hinojo (eliminan los gases). Pedid consejo
a vuestro herbolario más cercano sobre preparación y dosis.
Nutrición
para la hernia de hiato o hiatal:
Una de las pautas más importantes es dividir nuestra alimentación
en 5 ó 6 pequeñas comidas al día a fin de no dejar pasar
más de tres horas sin comer o beber alguna cosa.
Hemos de intentar que la dieta sea variada, equilibrada
y sobre todo muy digestiva a fin de tratar de reducir o
eliminar la acidez, gases, pesadez, etc.
El estreñimiento es uno de los principales handicaps así
que hay que aumentar el consumo de fibra (frutas, verduras
y cereales sin refinar). Estaremos siempre alerta a ver
que alimentos nos sientan bien o no y si nos van mejor los
alimentos crudos o cocidos.
El zumo de patata cruda, diluido en agua tomado en ayunas
y antes de las comidas es un excelente antiácido. Los de
zanahoria, repollo, remolacha, choucrout y apio también
son muy alcalinizantes. Respecto a los lácteos la pauta
es que hay que intentar tomarlos en poca cantidad y sobre
todo en forma de yogur o kéfir que son las formas más digestivas
y si es posible que sean desnatados.
Evitar al máximo el café, alcohol y el tabaco ya que tienden
a aumentar la acidez (sustituir el café por alguna infusión
digestiva).
No tomar bebidas con gas ni beber demasiado líquido con
las comidas ya que tiende a disolver los jugos gástricos
y endentecer la digestión.
La papaya y la piña muy madura son muy recomendables así
como las manzanas y peras. En cambio naranjas, plátanos
y kiwis suelen producir acidez. Cada persona debe observar
su caso en particular. Hay gente que se siente mejor si
toma la fruta fuera de las comidas principales o si la toma
cocida. Respecto a las legumbres lo ideal es tomarlas en
poca cantidad, bien cocidas (si las pasamos por el pasapurés
eliminamos su piel y son más digestivas) y a ser posible
cocinadas con un poco de comino o hinojo (las hace menos
flatulentas).
Evitar las verduras flatulentas como la col, coliflor, pimientos,
puerro, alcachofas, cebolla, repollo, etc.
Cocinar con el mínimo de grasa posible y evitar los fritos
y las salsas pesadas.
Si nos gustan los condimentos evitemos los picantes y echemos
mano de los que además de sabor mejoran la digestión (mejorana,
romero, salvia, estragón, tomillo, etc.).
Respecto al vinagre, sin lugar a dudas, el de manzana, con
moderación, es ideal.
Cuidado con los alimentos muy fríos o muy calientes ya que
irritan la mucosa gástrica.
Por supuesto estos consejos sólo funcionan al 50% si no
hay una buena masticación. La saliva contiene una enzima,
la ptialina, muy importante para una buena digestión.
Para terminar el apartado de la alimentación diremos que
después de haber comido tranquilamente hemos de tomarnos
unos momentos para relajarnos y continuar con nuestra actividad.
Si nos vemos obligados a tomar antiácidos conviene tomar
un poco de levadura de cerveza en las comidas para compensar
la disminución en la absorción de algunas vitaminas y minerales.
Otros consejos para la hernia de hiato o hiatal:
La utilización de arcilla fina, vía interna es muy adecuada
como alternativa natural a los antiácidos. La respiración
favorece la movilización del diafragma ayudando a descomprimir
la presión abdominal favoreciendo que el estómago pueda
ocupar, en la medida de lo posible, su posición natural.
El masaje también nos ayudará a reducir la tensión y bloqueo
muscular de la zona favoreciendo que cada órgano "vaya a
su sitio". Como además nos ayuda a reducir el estrés su
beneficio es doble.
La noche es un suplicio para la gente con hernia de hiato
ya que en la cama suelen empeorar. Por ello lo ideal es
en primer lugar intentar ir a la cama mínimo dos o tres
horas después de haber cenado e intentar cenar ligero. Suele
ser de gran ayuda que la parte de la cama donde tenemos
la cabeza sea unos 7 u 8 centímetros más alta que la parte
donde tenemos los pies. Así quitamos tensión en la zona
del diafragma y hay menos reflujos ácidos.
Practicar ejercicio físico de forma suave mejora la oxigenación,
disminuye el estrés y fortalece la musculatura abdominal.
Intentar tomar consciencia de nuestro esquema corporal y
evitar adoptar malas posturas (es mejor flexionar las rodillas
y ponerse en cuclillas para coger algo que agacharse) que
creen una tensión innecesaria.
Evitar la ropa muy ajustada y los cinturones en la medida
de lo posible.
Esta
información no pretende sustituir ningún tratamiento ni
inducir a la autoprescripción. Preguntad siempre primero
al médico o especialista
BOLETÍN
EXTRAIDO DE:
Josep Vicent Arnau. Naturópata y Acupuntor.
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