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ALOE
VERA: UN REMEDIO EFECTIVO CONTRA EL ASMA
Durante
varios años, en la provincia Villa Clara, se diseñó y desarrolló
un estudio por etapas para valorar la utilidad del Aloe
vera L. en el tratamiento del asma bronquial. En una primera
etapa se analizó el efecto antiasmático del jarabe de esta
planta a diferentes concentraciones y se comparó con un
jarabe placebo. A través de un estudio clínico y por indicadores
respiratorios se comprobó la mejoría sintomática y de los
patrones funcionales en los pacientes que recibieron el
jarabe medicinal al 50%, en comparación con aquellos que
recibieron placebo. Una segunda etapa de la investigación
consistió en valorar el efecto protector del jarabe de Aloe
al 50% en la hiperreactividad bronquial inducida por carbacolina.
La tercera fase de la investigación valoró el efecto de
la nebulización elaborada a partir de extracto de Aloe vera
y se comprobó su protección frente a la hiperreactividad
bronquial a carbacolina. Estos resultados se compararon
con los del nedocromil sódico y no se encontraron diferencias
significativas. Los efectos indeseables fueron escasos,
sólo se encontró un efecto laxante leve en los pacientes
que recibieron jarabe de la planta. En los pacientes en
que se empleó el extracto por vía inhalatoria se presentó
tos cuando se administró a flujos mayores de 3 a 4 L/ min.
Los
objetivos de esta evaluación fueron demostrar el efecto
antiasmático del jarabe de Aloe vera en el tratamiento del
asma bronquial contra un jarabe placebo, demostrar el efecto
protector de un jarabe de Aloe elaborado al 50% contra la
hiperreactividad bronquial inducida por carbacolina y determinar
los posibles niveles de acción del fitofármaco en el árbol
traqueobronquial. También fue de interés, valorar el efecto
protector de la nebulización de Aloe vera en la hiperreactividad
bronquial inducida por carbacolina en pacientes asmáticos
y compararlo con una droga antiasmática conocida como es
el nedocromil sódico.
Pudo
constatarse que el porcentaje de pacientes que mejoró fue
mayor a los 60 y 90 días de tratamiento. De igual forma,
la disminución del uso de drogas antiasmáticas convencionales
fue mayor al segundo y tercer mes de tratamiento. Cualitativamente
se comprobó que los pacientes que se mantuvieron en el estudio
durante los 90 días pudieron soportar una mayor concentración
de carbacolina inhalada al final del tratamiento, lo que
se corresponde con la mejoría clínica referida. Clínicamente,
esta mejoría se tradujo en disminución de la severidad y
frecuencia de las crisis de asma bronquial. Además, la utilización
de drogas antiasmáticas convencionales disminuyó proporcionalmente
al tiempo de tratamiento con el jarabe de Aloe. Este efecto
se hizo evidente principalmente en relación con las dosis
del medicamento aunque 5 pacientes dejaron de utilizar otras
drogas antiasmáticas y controlaron su enfermedad solo con
el fitofármaco. Durante el período de tratamiento, los pacientes
refirieron no haber padecido crisis severas de asma bronquial,
por lo que no tuvieron que acudir a los centros hospitalarios
para recibir atención más especializada.
Los
efectos beneficiosos del Aloe sobre el estado funcional
de los bronquios pudieran explicarse por los efectos antiinflamatorios
de esta planta, la cual parece actuar como un sistema modulador
de la inflamación aguda al disminuir la vascularización
y la cantidad de células cebadas en los tejidos dañados.
No menos importantes son los efectos del Aloe sobre la inflamación
crónica al modular la acción de los fibroblastos y de la
fagocitosis de los macrófagos en el proceso inflamatorio.
Los
resultados obtenidos en este trabajo donde se constata una
vez más el efecto beneficioso del Aloe vera en el tratamiento
del asma bronquial, coincidieron plenamente con los que
aparecen en la literatura sobre este tema que se refieren
a la potencialidad antiinflamatoria de esta planta, a su
efecto inmunomodulador y a su capacidad de prevenir la inducción
de hipersensibilidad.
No
se presentaron efectos indeseables con la administración
del extracto de Aloe vera a los pacientes, aunque hay que
señalar que cuando la administración de la nebulización
se realizaba a una presión de oxígeno superior a 3-4 litros
por minuto provocaba tos. Se puede concluir que a lo largo
del proceso de investigación realizado en las diferentes
etapas se comprobó que el jarabe de Aloe vera es un fitofármaco
bueno para el tratamiento del asma bronquial en concentraciones
al 50 y al 75 %, al producir mejoría clínica subjetiva y
de los indicadores funcionales respiratorios. No se recomienda
utilizar concentraciones superiores al 50%.
El jarabe de Aloe vera elaborado al 50% protege contra la
hiperreactividad bronquial inducida por carbacolina y actúa
en los bronquios de mediano y pequeño calibre mediante la
mejoría de su estado funcional. La nebulización demostró
tener tanta utilidad como el nedocromil sódico en la protección
de la hiperreactividad bronquial a carbacolina.
FUENTE:
Instituto
Superior de Ciencias Médicas de Cuba
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