Hace mucho tiempo ya se sabe que el Aloe Vera frena
las inflamaciones y es aplicado en caso de quemaduras.
Además los científicos ya han comprobando la eficacia
con tratamiento de enfermedades inflamatorias, como el
síndrome del intestino sensible. Ahora creen Mitchell
Fink y sus compañeros, que también puede ser útil en caso
de perdida de sangre. Cuando el cuerpo pierde gran cantidad
de sangre, él vive un shock, el así llamado shock hemorrágico.
Esto significa que la sangre del resto del cuerpo será
desviado hacia los órganos más importantes como corazón,
celebro e hígado y en consecuencia baja la tensión. Si
la perdida de sangre es muy alta y la sangre no es reemplazada
pueden fallar diferentes órganos y la persona muere.
El equipo de la Universidad de Pittsburgo ha averiguado,
que extractos de la hoja de Aloe Vera reducen la presión
de la sangre. Para saber, si el extracto ayuda en caso
del shock hemorrágico, han analizado a 20 ratas, a las
cuales les extrajeron sangre. A la mitad de las ratas
les dieron después una solución de salina, a las otras
una solución que contenía jugo de Aloe Vera. Cinco de
las diez ratas, que recibieron la solución salina, sobrevivieron
durante cuatro horas, comparadas con ocho de las diez
que recibieron la solución con el Aloe Vera. En un segundo
experimento, se les extrajo todavía más sangre y sobrevivieron
cinco de las quince ratas durante dos horas de las que
recibieron el Aloe Vera, comparado con solo una rata de
las 15 a los cuales les dieron la versión con sal.
Fink
cree, que la eficacia del extracto del Aloe Vera se debe
a que gracias al Aloe Vera la sangre circula con mejor
facilidad por lo cual se reduce la energía necesaria para
la circulación de la sangre. Podría ser, que se creara
como una especie de capa protectora alrededor de las células
de sangre o alrededor del interior de los vasos sanguíneos,
también es posible que reduzca las turbulencias de la
fluctuación de la sangre atravesando los vasos sanguíneos,
explica el experto. Pero es posible que esto afecte a
la coagulación de la sangre. Por eso es necesaria mucha
más investigación, antes de que este producto puede ser
aplicado a humanos. En el momento cuando este método demuestre
ser seguro y eficaz, podría ser aplicado en muchos más
campos que únicamente en caso de traumas en heridas en
los campos de batalla, como por ejemplo en caso de problemas
con el corazón, ataque de apoplejía, diabetes, prácticamente
cualquier enfermedad que se base en irregularidades de
la circulación sanguínea.