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CÓMO
CULTIVAR EL ALOE VERA
El
cultivo de aloe vera debe llevarse a cabo siempre en un
terreno fácil de drenar, tanto si se hace sobre el
suelo como si se planta en macetas, dado que es una planta
que procede de climas semidesérticos. Es importante
no amontonarlo y colocarlo en una maceta con suficiente
espacio, y si vamos a cultivar una planta con hojas de hasta
cuarenta centímetros el diámetro de la maceta
a de ser al menos de 20. Es importante que el pH de la arena
sea ligeramente ácido, ya que un terreno demasiado
alcalino irá en detrimento del crecimiento de la
planta.
Lo
ideal es cultivar la planta en clima cálido o templado,
para no obligar a que el aloe tenga que recurrir a sus reservas
naturales de agua. Para un buen desarrollo de la planta
es fundamental protegerla de rachas de viento fuertes, pues
pueden quebrar su tallo.
El aloe soporta bien las elevandas temperaturas del verano,
la temperatura ideal para un crecimiento óptimo oscila
entre los 20 y 25 grados, evitando preferiblemente los cambios
bruscos de temperatura. Si el aloe se tiene como planta
de interior debemos tener en cuenta que prefiere la luz
filtrada y brillante y la orientación al sur o al
este.
El
aloe vera tiene una siempre muy sencilla, pues carece de
raíces profundas. Es importante drenar bien la maceta
o terreno donde vayamos a plantarlo, con la finalidad de
que se acumule agua en las raíces y se pudra la planta.
Dos dedos de grava bastarán para un buen drenaje.
Se recomienda plantar en marzo o abril, o bien en de septiembre
a octubre, con el ciclo de crecimiento. Normalmente se utilizan
acodos o clones de una planta madre, que se adaptan con
rapidez al entorno. Bastará regarlas cada 15 ó
20 días.
El
aloe, como todas las plantas grasas, puede soportar largos
periodos de sequía. En cuanto a su riego es mejor
poca cantidad de agua con más frecuencia que cantidades
mayores a intervalos más largos. Un método
muy sencillo para saber si la planta necesita riego consiste
en introducir un dedo en la tierra hasta el nudillo. Si
la tierra está seca a ese nivel entonces necesita
agua.
Durante
el ciclo reproductivo de la planta se recomienda abonar
la planta con fertilizantes orgánicos con bajo contenido
en nitrógeno. Un buen truco casero para mantener
siempre la planta fértil es regarla con en agua sobrante
de haber cocido verduras y legumbres.
El
aloe, una vez alcanzada su edad adulta, florece una o dos
veces al año. Cuando lo hace es preciso cortar las
flores, así evitamos que se produzcan plantas híbridas
por polinización, lo que reduciría sus propiedades
terapeuticas.
La
reproducción se realiza bien por semilla procedentes
de la flor, o mediante acodos o clones procedentes de la
planta madre. El número de ácodos puede oscilar
de 20 a 30 anuales. Una planta adulta puede llegar a los
12 años sin ver reducida su productividad. Sus propiedades
terapeuticas son mayores a partir de los 3 años.
La
recogida de la hoja es muy sencilla, se realiza de forma
manual, sin cortar la totalidad de la hoja, que debe tener
al menos 30 cm de longitud. Deben recolectarse siempre hojas
sanas, empezando por las más externas. La hoja debe
pesar al menos 500 gramos.
FUENTE:
Cómo cura el aloe vera (VV.AA.).
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