Boletín científico Nº 23 - Página principal

CÓMO CULTIVAR EL ALOE VERA

El cultivo de aloe vera debe llevarse a cabo siempre en un terreno fácil de drenar, tanto si se hace sobre el suelo como si se planta en macetas, dado que es una planta que procede de climas semidesérticos. Es importante no amontonarlo y colocarlo en una maceta con suficiente espacio, y si vamos a cultivar una planta con hojas de hasta cuarenta centímetros el diámetro de la maceta a de ser al menos de 20. Es importante que el pH de la arena sea ligeramente ácido, ya que un terreno demasiado alcalino irá en detrimento del crecimiento de la planta.

Lo ideal es cultivar la planta en clima cálido o templado, para no obligar a que el aloe tenga que recurrir a sus reservas naturales de agua. Para un buen desarrollo de la planta es fundamental protegerla de rachas de viento fuertes, pues pueden quebrar su tallo.

El aloe soporta bien las elevandas temperaturas del verano, la temperatura ideal para un crecimiento óptimo oscila entre los 20 y 25 grados, evitando preferiblemente los cambios bruscos de temperatura. Si el aloe se tiene como planta de interior debemos tener en cuenta que prefiere la luz filtrada y brillante y la orientación al sur o al este.

El aloe vera tiene una siempre muy sencilla, pues carece de raíces profundas. Es importante drenar bien la maceta o terreno donde vayamos a plantarlo, con la finalidad de que se acumule agua en las raíces y se pudra la planta. Dos dedos de grava bastarán para un buen drenaje. Se recomienda plantar en marzo o abril, o bien en de septiembre a octubre, con el ciclo de crecimiento. Normalmente se utilizan acodos o clones de una planta madre, que se adaptan con rapidez al entorno. Bastará regarlas cada 15 ó 20 días.

El aloe, como todas las plantas grasas, puede soportar largos periodos de sequía. En cuanto a su riego es mejor poca cantidad de agua con más frecuencia que cantidades mayores a intervalos más largos. Un método muy sencillo para saber si la planta necesita riego consiste en introducir un dedo en la tierra hasta el nudillo. Si la tierra está seca a ese nivel entonces necesita agua.

Durante el ciclo reproductivo de la planta se recomienda abonar la planta con fertilizantes orgánicos con bajo contenido en nitrógeno. Un buen truco casero para mantener siempre la planta fértil es regarla con en agua sobrante de haber cocido verduras y legumbres.

El aloe, una vez alcanzada su edad adulta, florece una o dos veces al año. Cuando lo hace es preciso cortar las flores, así evitamos que se produzcan plantas híbridas por polinización, lo que reduciría sus propiedades terapeuticas.

La reproducción se realiza bien por semilla procedentes de la flor, o mediante acodos o clones procedentes de la planta madre. El número de ácodos puede oscilar de 20 a 30 anuales. Una planta adulta puede llegar a los 12 años sin ver reducida su productividad. Sus propiedades terapeuticas son mayores a partir de los 3 años.

La recogida de la hoja es muy sencilla, se realiza de forma manual, sin cortar la totalidad de la hoja, que debe tener al menos 30 cm de longitud. Deben recolectarse siempre hojas sanas, empezando por las más externas. La hoja debe pesar al menos 500 gramos.

FUENTE: Cómo cura el aloe vera (VV.AA.).


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